Marco político

Justificación Política de la RIS3

           

Convertir la innovación en una prioridad para todas las regiones

«Europa 2020» requiere que los responsables políticos consideren la interrelación de los diferentes aspectos del crecimiento inteligente, sostenible e integrador. Las estrategias de especialización inteligente integradas responden a complejos retos de desarrollo y adaptan la política al contexto regional.

RIS3 respalda la creación y el crecimiento de trabajos basados en el conocimiento, no solo en los principales centros neurálgicos de investigación y desarrollo, sino también en las regiones rurales y menos desarrolladas.

 

Centrarse en la inversión y crear sinergias

RIS3 centra los esfuerzos de desarrollo económico y las inversiones en los puntos fuertes relativos de cada región, para aprovechar sus oportunidades económicas y tendencias emergentes, y tomar medidas para impulsar su crecimiento económico.

RIS3 mejora el valor añadido, el impacto y la visibilidad de la financiación de la UE. Asegura el rendimiento económico en tiempos en que escasean los recursos públicos y los presupuestos son más ajustados.

RIS3 garantiza las sinergias entre las políticas y la financiación europea, que complementan los programas nacionales y regionales, y la inversión privada.

 

Mejorar el proceso de innovación.

RIS3 requiere alternativas estratégicas inteligentes y la formulación de políticas basadas en la evidencia. Las prioridades se establecen en el contexto de la inteligencia estratégica sobre los activos de una región, sus retos, sus ventajas competitivas y su potencial de excelencia.

RIS3 implica la necesidad de asegurarse de que la mezcla de políticas, es decir, la combinación de los instrumentos políticos disponibles en un entorno regional dado – subvenciones, préstamos y otros apoyos – sea eficaz para alcanzar los objetivos políticos globales; para ello, ayuda a las empresas y aprovecha la inversión privada.

RIS3 conlleva el desarrollo de indicadores de resultados y su uso para impulsar, dirigir y ajustar las políticas y los programas. De esta forma promueven la evaluación continuada de la política y el aprendizaje, el uso compartido de la experiencia y las buenas prácticas entre regiones.

 

Mejorar la gobernanza y hacer que los participantes se impliquen más

RIS3 anima a todos los participantes a unirse bajo una visión compartida. Vincula a las empresas pequeñas, medianas y grandes, fomenta la gobernanza a varios niveles y ayuda a generar capital creativo y social dentro de la comunidad.

El proceso de RIS3 debe ser interactivo y debe estar dirigido a las regiones y basado en el consenso. Si bien la mezcla precisa de organizaciones implicadas dependerá del contexto regional, es importante que todos los socios participen de lleno en el desarrollo, la aplicación y la supervisión de las estrategias de especialización inteligentes.

 

Justificación Económica de la RIS3

 

Desarrollar y aplicar estrategias para la transformación económica

RIS3 requiere un enfoque territorial integrado para el diseño y ejecución de la política. Las políticas deberán adaptarse al contexto local y reconocer que existen diferentes trayectorias para la innovación y desarrollo regional.

Entre ellas se incluyen:

 

  • rejuvenecimiento de los sectores tradicionales a través de actividades de mayor valor añadido y nuevos nichos de mercado;
  • modernización mediante la adopción y divulgación de nuevas tecnologías;
  • diversificación tecnológica a partir de las especializaciones existentes en los campos relacionados;
  • desarrollo de nuevas actividades económicas a través del cambio tecnológico radical y las innovaciones de vanguardia; y
  • aprovechar nuevas formas de innovación, como la innovación abierta y guiada por los usuarios, la innovación social y la innovación de servicios.

 

Responder a los retos económicos y sociales

Europa se enfrenta a una implacable competencia global de talento, ideas y capital. Al mismo tiempo, la austeridad fiscal requiere que los gobiernos centren unos recursos a veces escasos en unas pocas áreas y medidas que tengan un potencial verdadero para crear empleos y crecimiento sostenibles.

 La mayoría de las regiones solo pueden adquirir una ventaja competitiva real si encuentran nichos o integran nueva tecnología en las industrias tradicionales y aprovechan su potencial regional «inteligente».

 Las estrategias de especialización inteligente pueden ser también un instrumento poderoso para afrontar los retos sociales, medioambientales, climáticos y energéticos, por ejemplo, el cambio demográfico, la eficiencia de los recursos, la seguridad energética y la capacidad de adaptación al clima.

 

 

Hacer que las regiones sean más visibles para los inversores internacionales

Al centrarse en lo que proporciona a una región su mayor potencial competitivo, la especialización inteligente ayuda a posicionar la región en nichos o mercados globales concretos y en cadenas de valor internacionales.

 Para atraer la inversión privada y lograr la atención de los inversores internacionales, es importante resaltar la experiencia de una región en un sector de conocimiento o nicho de mercado determinado, y proporcionar un apoyo sólido e integrado para contribuir a reforzar esta especialización.

Mejorar las conexiones internas y externas de una región

La mejora de las conexiones internas es desde hace tiempo una marca de la política de innovación (por ejemplo, las redes helicoidales triples o cuádruples, los triángulos de conocimiento, la cooperación de universidades y empresas, los clústeres, etc.).

 No obstante, las regiones también necesitan una proyección externa para posicionarse a sí mismas en las cadenas de valor europeas y globales, y mejorar sus conexiones y cooperación con otras regiones, clústeres y agentes de innovación. Esto es importante para la internacionalización de sus empresas, para lograr un potencial crítico de actividades de clústeres y para generar flujos de conocimiento pertinentes a la base de conocimientos existente de la región.

 Evitar los solapamientos y las repeticiones en las estrategias de desarrollo En el pasado, las regiones que se enfrentaban a los retos de desarrollo intentaban con frecuencia reproducir unas prioridades iguales o similares a las de otras regiones punteras, incluso aunque contaran con pocos activos y tuvieran pocas probabilidades de convertirse en líderes mundiales en los campos elegidos.

 RIS3 anima a las regiones a adoptar políticas adaptadas a sus capacidades, oportunidades y necesidades de forma realista.

La diferenciación internacional y la diversificación tecnológica son claves para (re)posicionar una región en un contexto global, sumamente dinámico y cambiante, y para lograr que esta estrategia destaque entre las de otras regiones.

 

Acumular una «masa crítica» de recursos

RIS3 puede garantizar que los recursos de investigación e innovación alcancen una masa crítica, es decir, que logren un impulso suficiente para ser autosostenibles, o un potencial crítico que los respalde a través de acciones selectivas para impulsar los recursos humanos y la infraestructura de conocimiento.

Claramente merece la pena centrarse en las áreas de potencial y en los puntos fuertes reales, en lugar de dispersar unas inversiones escasas en áreas no relacionadas. La masa crítica o potencial se puede acumular de forma interna en la región o a través de los recursos propios o la cooperación con otras regiones.

 

Promover los efectos positivos del conocimiento y la diversificación tecnológica

La forma más prometedora para una región de promover el crecimiento basado en el conocimiento consiste en la diversificación de tecnologías, productos y servicios estrechamente relacionados con las tecnologías dominantes existentes y la base regional de conocimientos. Los efectos positivos del conocimiento tienen más éxito si se aplican a sectores relacionados (en contraposición a diversos sectores no relacionados).

 Las nuevas industrias surgirán de los clústeres existentes con más éxito, pero solo si se abandonan los límites sectoriales. Lo que importa no es la diversificación per se sino la diversificación tecnológica especializada en las actividades económicas emergentes. Esto surge del conocimiento regional y de las capacidades económicas existentes y tiene como objetivo las actividades relacionadas, pero de mayor valor añadido.

 En consecuencia, las regiones deben priorizar la complementariedad entre las actividades económicas relacionadas y encontrar las mejores formas de combinar sus puntos fuertes para crear nueva capacidad industrial en las áreas con un alto potencial de crecimiento (por ejemplo, la interacción de clústeres).